IA que se avecina: predicciones tecnológicas para 2026
Sacamos la bola de cristal, pero basada en datos: qué dicen Altman, Amodei, Hassabis, Gartner o McKinsey que traerá 2026, el año en que la IA pasa de razonar a trabajar… y a moverse por el mundo físico.
Si 2024 fue el año en que las máquinas aprendieron a escribir (malos) poemas y 2025 el año en que empezaron a razonar, 2026 promete ser el año en que empiecen a trabajar. En este episodio, Fran y Carlos hacen futurología de la buena, nada de horóscopos: recopilamos las predicciones de quienes manejan más presupuesto que el PIB de algunos países —Sam Altman (OpenAI), Dario Amodei (Anthropic), Demis Hassabis (Google DeepMind) y consultoras como Gartner, McKinsey o Forrester—.
Empezamos por el contexto: el terremoto de finales de 2025, con Gemini 3 y su modo Deep Think, el «código rojo» en OpenAI, GPT‑5.1 y Claude Opus 4.5, cuya herramienta de programación alcanzó mil millones de dólares de ingresos anualizados en seis meses. La gran predicción: la llegada masiva de los agentes de IA al trabajo. Un chatbot te da consejos sobre la mudanza; un agente te hace la mudanza: percibe, planifica, actúa y aprende. Gartner prevé que a finales de 2026 el 40% de las aplicaciones empresariales incluyan agentes, y Amodei llega a imaginar empresas de mil millones de dólares dirigidas por una sola persona.
Repasamos también qué les espera a los programadores (de albañiles del código a arquitectos que supervisan), la explosión del vídeo generativo que ya ha aprendido física y anatomía, los robots humanoides que llegan a casa —Optimus, Figure o Neo— y las promesas de la IA en biología y medicina. Y, como contrapunto, el escepticismo de Yann LeCun, que niega que los modelos actuales vayan a alcanzar la inteligencia humana. Cerramos con una pequeña guía de supervivencia: aprende a dirigir a la máquina, domina al menos una herramienta, cultiva lo que la IA no puede hacer y no te creas ni todo el hype ni todo el doom. Porque la tecnología nos dará superpoderes, pero la sabiduría para usarlos sigue siendo tarea nuestra.